Rotulo

Como el 80% de los componentes del grupo estamos sin actividad remunerada "obligatoria", las actividades principales van encaminadas a intentar "ocupar" ese tiempo libre del que disfrutamos todos, después de largos años de dedicación casi absoluta al trabajo remunerado.

Se programan una serie de excursiones a distintas ciudades, tanto españolas como extranjeras, con un eminente carácter cultural y en ocasiones religioso.

Anualmente celebramos una comida de hermandad (suele ser el segundo sábado de diciembre), en la que hacemos un homenaje a los socios que durante ese año han alcanzado la edad de ochenta años y a los que se han distinguido por alguna causa especial.

Desde el año 2005, se hace entrega, a los socios cotizantes que hayan cumplido 90 años durante el año en curso, de una insignia, en oro de primera ley, como señal de cariño hacia ellos, y porque han "conseguido llegar" hasta esa edad tan avanzada.

La insignia o "pin" tiene el diseño "tradicional" telefónico. Consta de una reproducción del disco de la C.T.N.E. orlado por dos ramas de olivo. La leyenda del disco "telefónico" (compañía telefónica nacional de españa) se ha sustituido por: G. MAYORES DE T. JAEN.

Además de esto, siempre se hace entrega de un obsequio a cada uno de los asistentes, y otros muchos, donados normalmente por los Bancos y Cajas de Ahorros, se sortean entre todos.

Además de las actividades lúdicas, tenemos establecida una especie de "rutina" para el caso de fallecimiento de algún socio o familiar. Esta "rutina" consiste en una serie de llamadas telefónicas a los socios que tengan o hayan tenido un contacto con el fallecido o su familia. De esta forma intentamos avisar a los compañeros, que cuando estaban en activo, pertenecían al mismo departamento. Somos conscientes de que con esta actividad realmente no se soluciona nada, pero al menos los compañeros y amigos podemos acompañar y confortar a la familia en esos momentos tan dramáticos.

Aunque no es una "actividad" propiamente dicha, a los socios de Jaén los tenemos "acostumbrados" a recibir un obsequio anual, por el mero hecho de ser socios y estar al día en el pago de la cuota. Por ello cada año hay que "devanarse" los sesos para sorprenderles de algún modo, y evitar caer en la repetición.